En Moha, el apego a una historia, un papel o una expectativa llega a tal punto que cuesta ver otra posibilidad. Puede que notes indicios de que algo ha cambiado y, aun así, te descubras actuando como si lo de antes siguiera en pie.
Al sacar el primer seis, todo el mundo entra en el tablero y llega a esta casilla. Es una regla de inicio compartida, no un juicio sobre la persona que juega. La serpiente de la casilla 29, Adharma, también lleva de vuelta a la 6.
Como reflexión, Moha plantea a qué podrías estar aferrándote y por qué. Lo conocido puede reconfortar incluso cuando una situación ya no funciona. Reconocer lo que te da un apego puede ser más útil que obligarte a soltarlo de inmediato.
