Gandharvas da al arte, la música y el entretenimiento un lugar en el tablero. El nombre evoca a los músicos celestiales; aquí, esa imagen abre una reflexión sobre el placer y la imaginación. Un juego, una canción o una noche con amigos pueden valer la pena sin producir un resultado medible.
Una misma actividad puede cumplir funciones distintas según el día. A veces devuelve una sensación de calma. Otras veces llena cada pausa disponible para que un pensamiento difícil nunca llegue a hacerse oír. El tablero no puede decidir cuál de las dos cosas te está pasando.
Piensa en cómo te sientes antes, durante y después de una actividad que disfrutas. Eso puede decirte más que una división estricta entre tiempo productivo y tiempo perdido.
