Daan pone a la vista el acto de dar: dinero, tiempo, atención o una habilidad práctica que se ofrece a otra persona. La flecha de la 20 lleva a la 32, el Plano del equilibrio. Una forma de leer esa conexión es que compartir puede cambiar tu relación con lo que tienes.
La ayuda que de verdad sirve tiene en cuenta a quien la recibe. Algo que nace de una intención generosa puede no acertar con lo que la otra persona realmente quiere. Preguntar, escuchar y aceptar un no también pueden formar parte de dar.
Mira los dos lados del intercambio. ¿Qué puedes ofrecer sin exigir gratitud en silencio y sin ir más allá de tus posibilidades? Dar no garantiza una recompensa, y un límite claro puede hacer que sea más fácil contar con lo que ofreces.


